Un caluroso día de verano, Roberto y su familia salieron a pasar un agradable día de pesca en su barco. Se adentraron en el mar varias millas y se detuvieron en una tranquila zona, donde el agua estaba en calma.
Roberto había ido con su novia, una chica de ciudad, rubia y de largas uñas siempre pintadas de rojo. Celia no era muy querida en su familia política por tener ese estilo tan personal suyo, pero la aceptaban por ser la elegida de Roberto.
Cuando pararon en medio del mar, sacaron los útiles de pesca y Celia empezó a quejarse.
Ella era una chica de ciudad y la pesca no le gustaba, a parte, el vaivén de las olas le producía mareos. Quería regresar, tumbarse tranquilamente en la arena y tomar los rayos de sol para ponerse bronceada; tenía pensado ponerse esa noche una falda corta y mostrar sus largas piernas.
Esa noche la chica salió a dar una vuelta con su novio, había mucho ambiente en la calle y se dirigieron a un bar. El dueño era amigo de Roberto.
—¡Hola Roberto! ¿Cómo estas?¿Quién es esta chica tan guapa que viene contigo? —le saludó amigablemente.
—Es Celia, mi novia. Es de la capital.
—Encantada —dijo Celia educadamente.
El amigo de Roberto los invitó a dos copas de Jack Daniels con coca-cola, y además les puso un pequeño cuenquito con frutos secos, que Roberto se comió solo porque Celia no quería comer cosas saladas. Cuando salieron del local se dirigieron al cine de verano, pues esa noche ponían una película de terror. Que asco, pensó la chica. Lo que tengo que aguantar, este pueblucho, el mar salado, tanto sol malo para mi fina piel, este bar tan cutre y ahora terror.
"Cariño, voy al baño", dijo la chica.
Celia pensó que debía hacer algo para no pasar más tiempo en aquel lugar, así que se golpeó y se mojó un poco el cuerpo, fingiré que estoy enferma. Se puso a gemir y dar alaridos.
Su novio desde el otro lado de la puerta le dijo que no se tocara, que si quería "jaleo" que para algo él estaba allí. Celia le contestó, ¡que no imbécil!, que estoy enferma. Entonces, él abriendo la puerta comprobó el estado de su novia y sabiendo que fingía, muy muy enfadado se convirtió en melocotón.
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